lunes, 25 de marzo de 2013

La celiaquía y yo...


Hace unos cuantos meses me enamoré. Me enamoré de la mejor manera que uno se puede enamorar de alguien...cocinando.
Mariano apareció en uno de los lugares que más disfruto: nos conocimos en un taller de cocina. La primera clase me enteré que Mariano era celíaco. 
Yo sabía un poco de qué se trataba el tema porque Adriana, la mujer de mi amigo Seba, también es celíaca. Seba y yo trabajamos juntos y tenemos una especie de "ritual" del mediodía. El ritual consiste en salir de la oficina a hacer "las compras" para el almuerzo. A veces la salida incluye una visita al cajero automático, otras veces vamos al kiosco a cargar la tarjeta para viajar en colectivo, a veces al supermercado donde Seba consigue las galletas de arroz que le gustan a Adriana...
Seba fue el primero que me introdujo en el mundo de los celíacos y por primera vez tuve contacto con alguien que convivía con una persona que no podía ingerir gluten.
Y después de esta "introducción" que fui recibiendo de mi amigo un día apareció Mariano. Y no apareció en cualquier lugar, apareció en la cocina del taller de Pablo. Y durante 2 meses cocinamos juntos mientras adaptábamos las recetas para que Mariano pudiera comer los platos que preparábamos. A veces hacíamos las dos versiones (una libre de TACC y otra no) pero la mayoría de las clases el profe se las ingeniaba para que no hubiera ingredientes que le hicieran mal.
Y cuando terminó el taller, casi sin querer, la celiaquía era algo conocido. 
Mariano entró en mi vida y el gluten empezó a salir de mi cocina.
Este blog está dedicado a todos los que, como yo, tienen que adaptar sus comidas para hacerlas "aptas".
Hace unos cuantos meses me enamoré y qué mejor incentivo puede haber en la vida para decir: Chau TACC!